Enrique Martín
Desde el momento en que tomé una cámara por primera vez, supe que la fotografía sería mi forma de contar historias. Mi viaje como fotógrafo de bodas ha sido un viaje de amor y descubrimiento, una búsqueda apasionada de capturar la autenticidad y la belleza efímera de los momentos más especiales en la vida de una pareja.
Cada boda es única, cada pareja tiene su propia historia que merece ser contada de manera personal. Persigo la luz perfecta en cada boda, aprovechando su magia para realzar la belleza natural de cada momento. Creo en la elegancia sin pretensiones, en la belleza que se encuentra en la sencillez y la autenticidad.
Mi habilidad para capturar emociones genuinas se deriva de mi deseo de establecer conexiones auténticas con cada pareja.
Entender sus visiones y sus deseos para el día de su boda es fundamental para mí, ya que busco crear imágenes que no solo reflejen el evento, sino que también capturen la esencia misma del amor y la alegría que impregnan el día.